La sidra asturiana es mucho más que una bebida: es una expresión de identidad, cultura y tradición. En Ciriaco del Órbigo, donde valoramos profundamente los productos auténticos y de calidad, no podemos dejar de recomendar la sidra Contrueces, tanto en su versión natural como la natural con Denominación de Origen Protegida (D.O.P). Esta sidra destaca por su olor afrutado a manzana, su aroma a fruta fresca con notas de manzana ácida y ese ligero amargor final que la convierte en una experiencia única. La elaboración de la sidra Contrueces, fiel a los métodos tradicionales y al cuidado artesanal, es clave para conseguir ese carácter tan especial que la distingue.

No es casualidad que haya sido galardonada por el Comité Organizador del concurso a las mejores sidras y derivados de la manzana elaborados en Asturias como la mejor sidra del Principado. En este artículo queremos acompañarte a través del proceso completo de su elaboración, desde la recogida de la manzana hasta el momento en que la sidra está lista para ser degustada.

Un legado natural y artesanal

La producción industrial ha desplazado en muchas ocasiones las prácticas tradicionales, la sidra Contrueces sigue apostando por la calidad y el respeto por la materia prima. Su llagar, ubicado en Gijón, continúa elaborando sidra mediante métodos tradicionales, combinados con los más altos estándares sanitarios y de control. Este equilibrio permite conservar la autenticidad del producto sin renunciar a la excelencia.

La llegada de la manzana al llagar

Todo comienza con la recogida y llegada de la manzana al llagar, en el momento óptimo de maduración. Las variedades seleccionadas cumplen con los requisitos exigidos para la Denominación de Origen y son clave para lograr ese sabor característico.

A su llegada, la manzana se descarga cuidadosamente y se inspecciona para asegurarse de que esté en perfectas condiciones. Solo la fruta más sana pasa al siguiente paso, garantizando así un mosto limpio y de calidad.

Transporte hacia la mayadora

Una vez clasificadas, las manzanas se transportan hacia la mayadora, una máquina que se encarga de triturarlas. Este proceso, conocido como «mayado», consiste en moler la fruta hasta convertirla en una pulpa húmeda compuesta por el jugo, la piel y la pulpa.

Durante este transporte y posterior trituración, es vital evitar cualquier oxidación o fermentación prematura. Por eso, el movimiento se realiza con cuidado, utilizando sistemas de sinfín o cintas que minimizan el impacto físico sobre la fruta.

El mayado y la preparación para el prensado

Cuando la manzana ya está mayada, se dirige hacia las prensas. La pasta resultante se distribuye uniformemente en capas dentro de la prensa, donde irá formando un bloque compacto.

La manzana mayada dentro de la prensa se deja reposar hasta completar el volumen necesario para un prensado eficiente. Este paso requiere precisión y experiencia: una distribución desigual puede afectar la extracción del mosto y, por tanto, el perfil organoléptico de la sidra.

Prensado: nacimiento del mosto

Llega uno de los momentos más esperados: el prensado. Aquí, se extrae el mosto de la manzana, un líquido denso, turbio y dulce que dará lugar a la sidra.

El mosto cayendo tras el prensado es uno de los espectáculos más apreciados por quienes visitan un llagar. Ese líquido dorado contiene todos los azúcares naturales y aromas esenciales que, tras su fermentación, transformarán el jugo de manzana en una bebida compleja y refrescante.

La limpieza de las cubas: un arte en sí mismo

Tras la extracción del mosto, este se almacena en grandes cubas o depósitos de madera, que deben estar perfectamente limpios e hinchados. Este proceso de hinchado consiste en mojar la madera para que sus fibras se dilaten y las juntas queden totalmente selladas, evitando así fugas de líquido.

El limpiado e hinchado de las cubas es un paso esencial para garantizar la higiene del entorno y evitar la aparición de bacterias que podrían alterar la fermentación. Esta es una de las tareas menos visibles pero más importantes del proceso.

Fermentación natural

El mosto se vierte en las cubas donde comienza el proceso de fermentación natural, sin aditivos químicos ni levaduras industriales. Gracias a las levaduras autóctonas presentes en la piel de la manzana y en el ambiente del llagar, el mosto comienza lentamente su transformación en sidra.

Durante esta etapa, el azúcar del mosto se convierte en alcohol, mientras que los compuestos aromáticos evolucionan. Este proceso puede durar varias semanas e incluso meses, dependiendo de la temperatura y otras condiciones ambientales.

El control de la fermentación es riguroso. Se analizan parámetros como el grado alcohólico, la acidez y la densidad. El objetivo es conseguir una sidra equilibrada, con la intensidad justa de acidez, burbujeo natural y sabor frutal.

Almacenaje y clarificación

Una vez terminada la fermentación, la sidra se deja reposar en los depósitos, permitiendo que las impurezas y restos de levaduras se decanten de forma natural. Este proceso, conocido como clarificación, ayuda a obtener una bebida más limpia y brillante.

No se utilizan clarificantes artificiales, lo que preserva la naturaleza del producto. Con el paso de las semanas, la sidra alcanza la transparencia y sabor deseado. Es entonces cuando se considera lista para ser embotellada o consumida directamente del tonel.

Sidra natural y con D.O.P: dos joyas asturianas

La sidra natural Contrueces es ideal para quienes buscan una bebida de carácter, tradicional y sin artificios. Con su sabor ligeramente ácido, cuerpo medio y aroma persistente, es perfecta para acompañar quesos asturianos, embutidos o carnes a la parrilla.

Por su parte, la sidra natural con Denominación de Origen Protegida añade un nivel más de exigencia. Para conseguir este sello, el producto debe cumplir con criterios muy estrictos desde el cultivo de la manzana hasta el embotellado. Esto garantiza una sidra de altísima calidad, representativa del saber hacer asturiano.

La sidra asturiana, orgullo cultural reconocido por la UNESCO

La sidra asturiana ha sido reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, destacando su importancia como tradición viva, ligada a la identidad, el escanciado, y la cultura popular de Asturias. Aquí puedes encontrar un extenso artículo.

Reconocimiento a la excelencia

No es casual que la sidra Contrueces haya sido premiada como la mejor sidra elaborada en Asturias. Este reconocimiento refleja años de trabajo, respeto por la tradición y búsqueda constante de la excelencia. Es un premio al cuidado en cada detalle: desde la selección de la manzana hasta la última gota que cae en el vaso.

¿Dónde comprar la sidra Contrueces?

En Ciriaco del Órbigo te lo ponemos fácil. Puedes adquirir la sidra natural Contrueces y su versión con D.O.P. directamente desde nuestra tienda online:

Comprar sidra natural Contrueces D.O.P

Ya sea para consumo propio, para regalar o para acompañar una buena comida con sabor asturiano, esta sidra es una elección segura.

Un producto para sentir Asturias

Beber sidra Contrueces es beber Asturias. Es saborear el paisaje verde, las montañas y los manzanos en flor. Es sentir la fuerza de una tradición centenaria que se mantiene viva gracias al compromiso de llagares como Contrueces.

Desde Ciriaco del Órbigo, recomendamos encarecidamente esta sidra que representa lo mejor del carácter asturiano: autenticidad, pasión y respeto por la naturaleza.