Descripción

Las aceitunas negras se consiguen mediante un proceso de oxidación por el cual las aceitunas de cualquier color, tras un procedimiento con salmuera o de fermentación, son tratadas con un medio alcalino y bien oxigenado. Consiguiendo así ese color tan especial. En este caso envasadas en lata de 4,250kg y 2,5 kg escurrido.

Más allá de su proceso de elaboración, la aceituna negra destaca por su sabor suave, ligeramente salino y con un punto final equilibrado que la hace muy versátil. No resulta excesivamente amarga y su textura es firme pero carnosa, lo que la convierte en un aperitivo ideal tanto para consumo directo como para distintas preparaciones tradicionales.

En León y en buena parte de Castilla y León es muy habitual prepararlas de forma sencilla pero deliciosa: aceitunas negras aliñadas con pimentón, aceite de oliva virgen extra y cebolla fresca picada. A veces se añade también un toque de vinagre o incluso ajo muy picado. El resultado es un aperitivo lleno de sabor, perfecto para compartir en reuniones, bares o celebraciones populares.

En cuanto al maridaje, combinan especialmente bien con vinos tintos jóvenes de la zona, como un Prieto Picudo o un Mencía, que equilibran su punto salino con frescura y fruta. También funcionan muy bien con vinos blancos secos y frescos, e incluso con vermuts tradicionales servidos con hielo y una rodaja de naranja.

Además de como aperitivo, las aceitunas negras pueden incorporarse a ensaladas, empanadas, guisos tradicionales, arroces o tablas de embutidos y quesos, aportando contraste y profundidad de sabor.

Puedes leer más sobre las aceitunas negras y cómo prepararlas aquí.