El arte de escanciar sidra representa una tradición profundamente arraigada en la cultura asturiana, siendo un ritual que trasciende el simple acto de servir una bebida. Desde tiempos inmemoriales, escanciar no solo es una técnica para servir sidra, sino que también encarna la esencia de la hospitalidad y el ingenio asturiano. En este artículo, exploraremos los orígenes de esta práctica, su propósito y cómo en Ciriaco del Órbigo, este arte se ha elevado a nuevos niveles gracias a la combinación de tradición y tecnología.

Orígenes del Escanciado

El acto de escanciar sidra se remonta a siglos atrás, cuando se descubrió que el proceso de verter la sidra desde una altura permitía que la bebida oxigenara, liberando así todo su aroma y sabor. Esta técnica no solo mejora las cualidades sensoriales de la sidra, sino que también es un espectáculo visual que añade ceremonia y festividad a la experiencia de beber sidra.

El Propósito del Escanciado

Al escanciar sidra, se busca principalmente airear la bebida, rompiendo su quietud y despertando sus sabores más volátiles. Este proceso es fundamental para apreciar la complejidad de la sidra, ya que potencia sus características organolépticas, permitiendo una mejor percepción de su acidez, dulzura y notas frutales. Además, el escanciado facilita una espuma fina y persistente, signo indiscutible de una sidra de calidad.

El buen escanciado de sidra

Escanciar la sidra es un arte que combina técnica y tradición, clave para disfrutar de esta bebida al máximo. Aquí te detallo cómo se realiza correctamente este proceso:

  1. Preparación: Asegúrate de tener una botella de sidra a la temperatura adecuada, que suele ser entre 8 y 12 grados Celsius. Esto es importante para preservar las cualidades organolépticas de la sidra.
  2. La posición de la botella: Sujeta la botella de sidra con una mano, manteniéndola lo más vertical posible. La idea es que la sidra caiga desde la mayor altura posible sin derramarla.
  3. La posición del vaso: Con la otra mano, sostén un vaso de sidra típico (un vaso fino y ancho) inclinado y a una distancia prudente de la botella. El vaso debe estar situado de manera que al escanciar, la sidra impacte contra su borde interno, idealmente a unos 50 a 70 centímetros de distancia de la botella.
  4. El escanciado: Inclina ligeramente la botella para que la sidra comience a caer en un hilo fino y continuo. El objetivo es que la sidra golpee el borde del vaso, lo que permite que se airee adecuadamente. La sidra debe formar una espuma característica cuando impacta en el vaso, lo cual es signo de que se está escanciando correctamente.
  5. La cantidad justa: Es importante no llenar el vaso, sino servir solo un culín, que es un pequeño trago, para beber de un solo sorbo. Esto asegura que cada trago de sidra esté perfectamente aireado y a la temperatura ideal.
  6. El consumo inmediato: La sidra escanciada debe beberse de inmediato para disfrutar plenamente de su sabor y aroma, que son realzados por el proceso de escanciado.
  7. Repetir el proceso: Cada vez que se desee servir más sidra, se repite el proceso de escanciado para asegurar que la experiencia de degustación sea óptima.

Practicar el arte de escanciar sidra puede requerir algo de tiempo para perfeccionar la técnica, pero es una parte esencial de la cultura de la sidra, especialmente en Asturias, donde este ritual es tanto una tradición como una forma de realzar la experiencia de disfrutar de esta emblemática bebida.

Innovación y Tradición en Ciriaco del Órbigo

Ciriaco del Órbigo no solo es reconocido por producir la mejor sidra asturiana, Contrueces, sino que también es pionero en la innovación de escanciadores eléctricos. Estos dispositivos modernos, al combinar la eficiencia tecnológica con el respeto por la tradición, han revolucionado la forma en que disfrutamos de la sidra. Permiten a cualquier persona, sin importar su experiencia previa, escanciar sidra a la perfección, manteniendo la esencia de esta antigua práctica, pero con un toque de diversión y funcionalidad.

Los escanciadores eléctricos no solo reflejan el compromiso con la preservación de su patrimonio cultural, sino que también demuestran cómo la tradición y la innovación pueden coexistir armoniosamente. Estos dispositivos son un testimonio de la capacidad de adaptación y evolución de la cultura asturiana, asegurando que el arte de escanciar sidra continúe siendo una parte vital de la experiencia gastronómica.

Conclusión

El arte de escanciar sidra es más que una técnica; es un ritual que captura la esencia de la cultura asturiana, ofreciendo una experiencia que va más allá del sabor. Esta tradición se ha enriquecido con la innovación de los escanciadores eléctricos Isidrín, de la prestigiosa marca COEMASTUR, asegurando que la práctica no solo sobreviva, sino que también prospere en la modernidad. Ya sea disfrutando de la sidra Contrueces o experimentando con un escanciador eléctrico, Ciriaco del Órbigo invita a todos a participar en este legado cultural. Hazte con uno y forma parte de la tradición.

En este viaje desde los orígenes hasta la innovación actual, hemos visto cómo el arte de escanciar sidra es una práctica viva, que continúa evolucionando mientras mantiene sus raíces profundamente ancladas en la tradición. Ciriaco del Órbigo nos ofrece la oportunidad de explorar este arte, demostrando que incluso las costumbres más antiguas pueden encontrar su lugar en el mundo moderno.